El poder construye: La reforma de Sheinbaum en la mira del Senado
La propuesta de reforma de la secretaria de Desarrollo Social, Claudia Sheinbaum, busca revivir el papel del Estado como constructor y facilitador del derecho a la vivienda. A diferencia del modelo inmobiliario de las últimas décadas, este enfoque busca construir un millón de viviendas hacia 2030. Pero detrás de esta promesa de vivienda social, ¿qué ocurre en realidad? Según datos de la Cámara de Diputados, solo el 4% de las viviendas construidas en México en los últimos 10 años han sido sociales, lo que significa que la mayoría quedan para el mercado inmobiliario. Además, la propia Sheinbaum ha reconocido que la construcción de estas viviendas es un proceso lento y costoso, lo que podría llevar a una mayor exclusión para los sectores más vulnerables.
La cuestión del costo y la velocidad
La reforma también busca fortalecer la Fiscalía General de la República y adecuar su estructura para abordar la inseguridad y el crimen organizado. Sin embargo, ¿qué papel juega la corrupción en el sistema de justicia mexicano? Según un informe de la Transparencia Internacional, México ocupa el segundo lugar en América Latina en cuanto a la corrupción en el sector público, lo que sugiere que la reforma podría ser un paso hacia mejorar la gobernanza y la lucha contra la corrupción. Pero, ¿qué se hace realmente para abordar la raíz del problema?
La cuestión es, ¿qué ocurre cuando el poder decide construir en el nombre de la justicia y la vivienda social? La verdad es que, detrás de cada palabra y cada promesa, hay intereses y poderes que se disputan el control. Así que, ¿qué pasa cuando los ciudadanos se unen para exigir que el poder sea transparente y que la justicia sea real? La respuesta, en parte, es que debemos seguir vigilando y preguntando, porque solo cuando somos conscientes de lo que está sucediendo, podemos exigir que el poder se haga cargo de la realidad, y no solo de las promesas.
